Con un montón de sueños rotos, esa soy yo.
Como si preguntarse acerca del pasado y las disyuntivas ayudara, total estaría exactamente igual y donde estoy. Sólo cambiarían detalles o circunstancias, quiero creer.
Yo también tuve sueños, es triste ver que pocos se hacen realidad. El tiempo es cruel porque no se devuelve, no para y sólo te arrastra.El amor ciega e idiotiza, no es agradable conocer la realidad.
Por eso dormir es una de mis actividades favoritas. Dormir te da la posibilidad de soñar, en mis sueños soy como quisiera ser, soy como soñé, muchas veces. Porque el subconsciente no lo controlamos.
Ahora que lo pienso, en mi mayoría de sueños no he crecido, siempre estoy en el colegio, la época más feliz de mi vida. Estaba joven, llena de esperanzas y como todo joven, creía que todo siempre me saldría bien. Tenía más amigos y amigas que los dedos de mi mano, no me aburría, no me quedaba tiempo para pensar, analizar, siempre estaba metida en algo, todo me abría las puertas, podía aprender cosas nuevas, estudiar, salir, en fin, ignoraba el fracaso que sería mi vida, ignoraba que yo sería la verguenza y lo que hace callar a mis padres. Siempre pensé que sería alguno de mis hermanos, jamás pensé que sería yo o por mí, que tendrían que sacar excusas o justificar mi inutilidad.
Pensaba que ser noble e inteligente era suficiente para lograr ser lo que quisieras ser y no es así. Hay que pensar fríamente y ser bruto pero manipulador, hipocrita y criminal. Ser noble e inteligente no sirve y está mandado a recoger, sólo te hace sufrir y la frustración te hace nudos en la garganta. Yo ahora sólo aconsejo que estudiar tanto no sirve para un culo, así que no pierda su tiempo. Inviertalo en otra cosa mejor.
Yo no pensé que sería así, que sería quien soy hoy. ¿Quien querría ir a reuniones de colegio así? Yo no. Van las personas que han hecho algo con su vida y tienen orgullo. Yo tengo casi 30 años y no he hecho nada con mi vida, tenía orgullo pero ya no. La vida me lo rompió y no soy de las personas entusiastas que caen y se vuelven a parar renacidas. No señor no, yo no soy el ave fenix y no tengo fuerzas ni ganas para ponerme a fingir que esto era lo que yo había soñado para mí.
Si no puedo devolver el tiempo, borrar partes de la memoria sería conveniente para mí. Quiero una de esas pastillas por favor, de esas que te borran la memoria para liberarte de la depresión.
Yo soy la canción de violín o piano que suena en mi cabeza pero que nunca pude tocar.Ahora paso mis días viviendo y apretando los momentos que me sacan una sonrisa sincera, o una risa balsámica, aferrándome a ellos lo más que pueda. Trato de hacer más cosas en el día y evitar gente y familia. Odio sus miradas, ¿ya había dicho eso? Esa mirada condescendiente de que quieren ayudarte o te tienen pena por el fracaso que eres. Que no tienes opinión porque no das nada, que no puedes pedir nada porque ya sabes la respuesta, si tú, el que no hace nada,¡haz algo!
Adivina quien tenía razón cuando decía que el amor no te daba de comer.