miércoles, 13 de febrero de 2008

El postre es lo mejor, y nadie lo hace como tú...

Es complejo volver a empezar, y la razón no es rebuscada en nosotros, es de hecho muy simple: los seres humanos somos animales de costumbre. Nos fascina la comodidad, y relajarnos, y sentir cosas seguras. La incertidumbre nos mata, y la idea de otra vez, enfrentarse a lo desconocido, también.
Y nos volvemos miedosos y cobardes, e incluso podriamos llegar a quedarnos en un punto donde no nos sentimos llenos ni felices, pero si comodos y seguros, y por eso seguimos allí.
A mi a veces me gustan los cambios, pero no cualquier tipo ni todos los cambios.
Los cambios de ciudad me gustan, pero los cambios de costumbres no.
Y el amor no es exento a estas situaciones.

Pero, yo, estoy feliz, de tenerte en mi vida, de que seas mío y yo tuya. Eres fenónemal, genial, no tengo palabras para describir lo que tu amor me hace sentir, no tienes punto de comparación.
Amarte y descubrirte a diario, me fascina. Ver tu manera de amar, tan intensa y simil a la mía en la mayoría de cosas.
Aun faltan muchas cosas por sentir, aun faltan muchas cosas por decir, aun me faltan muchas cosas por oír y que deseo oír, pero quiero que todo se de con el tiempo y acorde lo vayas sintiendo. Yo sé que tú también piensas en mí.
Y me estoy muriendo por demostrarte, entregarte, darte, todo el amor que me haces sentir. Y me muero por sentir todo el amor que sientes cuando me toques y me beses.
Yo no quiero ni tengo porqué disimular que tú me inspiras todo: te amo con ternura, te deseo con pasión y lujuria, y me haces sentir celos, y te adoro, y te respeto, y te admiro, y te sueño, te anhelo, me encantas todo... Y me haces sentir feliz, completa, me satisfaces. No hay razones, ya no quiero estar con nadie más que contigo. Te escojo a ti, ahora y siempre, quiero vivir el resto de mi vida a tu lado, contigo, bajo el mismo techo, en la misma casa, en la misma cama.

Hoy ha hecho muchísimo frío, hasta lloviznó. Hoy me sentí bien en su mayoría. Pero, yo quiero besar tus labios más. ¿ por qué es tan dificil entender que no me sacio ni me canso de ti? Que ya no puedo hacer nada, que ya soy tuya, y tú mío, y quiero que sea asi... siempre.
Recuerdas la tarjeta? Me inspiras un sentimiento eterno.. que espero también sientas.
Y ahora, tú, ¿cómo podrías olvidarme? ¿cómo vas a seguir tu vida sin mí? ¿cómo vas a aprender?

Te amo con toda el alma, y me hiciste volver a creer. Sólo pido que no me falles. Me muero, de amor por ti. Tus ojos... Tus labios.. Tu cabello.. Tus Manos...Tu nariz.. Tu cuerpo..

Y aunque me niegues, yo sé cosas, yo sé de cosas... No es casual ni mucho menos...
Y hacer el amor contigo... cada vez es más.. no aguanto.. sabes.. no aguanto.

El postre es lo mejor.. y nadie lo hace como tú..
Quiero probar tu sazón.. y que me enamores cuando me cocines... Aunque lave los platos luego.
Yo tiemblo cuando dices que me amas, el corazón se me sale cuando dices que soy la mujer de tu vida, siento mariposas cuando dices que quieres que vivamos juntos por siempre, pierdo el equilibrio cuando dices que me deseas.

Tú y yo mi leonsito.... el destino tiene pruebas... al hacernos coincidir...

Nada se compara contigo, las emociones más profundas
Y tantas ilusiones juntas, sólo he podido descubrirlas junto a ti..
Tú me fascinas...
De lo vivido, nada se compara contigo...

2 comentarios:

Lussya dijo...

Me da gusto leer ese fuego en tu mirada de nuevo =) No compares; vívelo.

Merce dijo...

Eres divinaaaaa TQM! gracias